Las chicas gritaron como acostumbran, pero no era la banda, unos vatos de su equipo habían salido a probar los instrumentos. La palabra Moderatto lucía iluminada al fondo del escenario, que se había puesto en la av. A. Obregón, mientras disfrutábamos de canciones legendarias del Rock y el Pop, por el sonido local.
En su mayoría, la edad de los asistentes era de entre 12 y 26 años. Los que rebasaban ese rango, fueron llevados por sus hijos. No creo que uno de 40 siga a estos artistas.
Un par de condones flotaban ( clásico deporte de los tokínes), una niñita aprovechando la altura en que su padre la puso, sonriente, les pegó con la mano, sin imaginar nada perverso.
Quedé impactado con una gordita que se subió al techo de una parada de camiones. No se como le hizo, ya estaba ahí cuando volteé. La siguió un amigo suyo, luego otro y así hasta que fueron cinco. Todos, imaginábamos una tragedia, pues se movían mucho. Esos cabrones sin duda, tuvieron el mejor palco.
De pronto sonó "I want you to want me" de Cheap trick, la que canta Gael García. La "plebada" (juventud, acá en Sinaloa) se emocionó , y se desató una guerra con agua que duró como un minuto.
Por fin empezó el evento, habló el presidente municipal, disfrazado de John Travolta en Vaselina. No sé porque los burócratas insisten en juntarse con los chavos. ¡Metiches! Apareció el grupo, se hizo un relajo. Un cuate se subió a un templete a manejar un seguidor de luz y nos tapó, unos que estaban conmigo le gritaban: ¡nalgoooón! ¡quitate!, pues solo eso veíamos por el momento.
Jay de la cueva, alias "Brian Amadeus", comenzó a cantar. Pensé que estaba haciendo playback. Me sorprendí del sonido que tiene Moderatto en vivo, nunca me lo imaginé. En la tele y la radio suena muy fresa, pero ahí era rock puro. Los integrantes conocen muy bien a los mejores de este género, como: Queen, Motley Crue, Led Zeppelin, y copian con exactitud su estilo de tocar, y lo reproducen con gran fuerza. Claro que en tono de comedia, manejando un poco de teatralidad, y adaptando canciones de artistas pop, como Juan Gabriel.
Justo cuando iban en la tercer rola, a un lado, en la catedral de Culiacán, terminaba la misa dominical de la noche. Los feligreses miraban atónitos a los que estaban colgados en las rejas de la iglesia, que eran muchos. Constantemente Brian hacía chistes alusivos a la religión, diciendo a la multitud: ¡arrepientanse culpables! ¡pecadores!
Fuegos artificiales escaparon del bajo de Xavi y de la batería de Elloin Corona, la gente celebró el hecho. Por cierto, mis respetos para el baterista, es un virtuoso.
En conclusión, los de Moderatto son muy buenos, pero ocupan de un proyecto más serio para trascender como leyendas. Que no creo que esté entre sus metas. Por lo pronto se la pasan chido y ganan muy bien. Y disfruté de un gran espectáculo, por el cual no pagué ni un centavo (¡yupi!).
