
El día de hoy, en
México se lleva a cabo el tradicional
Teletón que ayuda a la rehabilitación de niños con discapacidad, una labor muy aplaudible. Pero así como existe mucha gente que apoya esta causa, hay un gran número de inconformes que se manifiestan por medio de internet. Como cada año, reparten correos en los que mencionan que esta fiesta es una gran máquina de hacer dinero, que el más beneficiado es el grupo
Televisa, que muchas empresas aprovechan para deducir fuertes cantidades de impuestos por medio de sus donativos, en fín todo lo que pueda echar abajo este acontecimiento.

Estos comentarios pueden tener razón, pues en todas las sociedades siempre hay alguien sin escrúpulos que se las arregla para sacar algunas monedas de eventos de caridad como este, pero eso no debe importarnos. Cada quien sabe lo que quiere cosechar. Allá ellos. Las personas que se digan de buen corazón no pueden poner atención en esos detalles y dar la espalda a estos necesitados, pues automáticamente se convierten en hipócritas.
Los que iniciaron esta serie de protestas, no han pensado que al mostrar su enojo hacia un grupo de
capitalistas, perjudican a unos inocentes que posiblemente recibirán menos apoyo. Por lo tanto, quien se opone al
Teletón se opone a los pequeños que se favorecen por este conducto.

No creo que Televisa se pueda robar algo de las aportaciones de los ciudadanos, pues esto está legalmente protegido por las autoridades. Creo que la unica manera en la que puede estar haciendo negocio es en la venta de publicidad, nada más, y esto queda en la conciencia de todo el que participe en esa cochinada.
También no hay que olvidar que el ser humano es un especialista para justificarse, por lo que puede haber gente que no apoye esta tarea por que es muy avara y usa los argumentos de los inconformes para limpiar su nombre.
Como sea, cualquiera que presuma de ser humanista, diciendo que le preocupa la suerte de estos chicos, y obstaculiza el proyecto que los auxilia, está siendo un incoherente. Además, los indignados solo lanzan críticas, pero no sugieren nada para resolver la situación de esos infantes, tal parece que ellos no les interesan.
Un boicot de esta índole es un acto carente de amor, esa no es la forma de realizar su protesta. Definitivamente deben de buscar otra manera de efectuarla, una en la que el único afectado sea el autor de su molestia.
